En el SAT de Lima
Por segundo año he tenido la oportunidad de participar como docente en el programa de formación sobre Gerencia Pública, en el marco del convenio entre la UIM y el Servicio de Administración Tributaria de Lima (Perú). Este curso combina el formato pesencial con el virtual. En la fase presencial se ha tratado el tema de la Calidad y Control de la Gestión en la Administración Local así como las materias de Liderazgo para el Cambio Institucional y Negociación y Resolución de Conflictos, impartidas por José Luis Furlán y Francisco Gil, respectivamente.
El resultado ha sido positivo. Durante la semana del 17 al 21 de mayo hemos tenido la oportunidad de contribuir a la mejora de una organización, el SAT de Lima, que está decidida a constituir un referente de la administración pública latinoamericana, como así lo demuestra el haber obtenido el Premio a la Calidad y Excelencia 2010 al Ciudadano, reconocimiento otorgado por la Management Society - Capital Intelectual Latinoamericano.
El SAT de Lima está desarrollando una intensa actividad de capacitación de sus cuadros y personal en general, a través de la Escuela SAT, consciente de que la formación posee un valor estratégico de primer orden para avanzar hacia una gestión excelente. pero esta actividad no se limita al personal de su organización. En línea con las actitud de liderazgo en la mejora de los servicios públicos el SAT celebró con éxito la I Conferencia Internacional SAT “Modelos de Gestión Pública y Tributación Local – Experiencias de América y Europa”, con la participación de profesionales de España, Reino Unido, Argentina, Uruguay, Chile, México, Brasil, Costa Rica, Colombia, Venezuela así como funcionarios peruanos de los distintos gobiernos locales, ONGs y universidades.
Desde aquí felicitar al SAT por lo logros alcanzados y los que, seguramente, conseguirán en el futuro y agradecer a Saúl Barrera, Gerente del SAT de Lima, y a Gonzalo Seijas y su estupendo equipo de la Escuela SAT, las atenciones que nos han brindado durante nuestra estadía en Lima que nos han hecho sentir como si estuviéramos en casa.

