Administraciones Públicas

Organización y Estructura

La estructura organizativa de las Administraciones Públicas responde a los principios de la burocracia, caracterizándose por la centralización jerárquica y la agrupación funcional de unidades.

Las administraciones públicas han tendido históricamente a ampliar sus organigramas e incrementar el número de puestos de jefatura.

Una estructura con numerosos niveles jerárquicos dificulta la delegación de autoridad y responsabilidades al tiempo que complica el desarrollo de los procesos de trabajo.

Las estructuras, por consiguiente, deben ser rediseñadas. Han de buscar la flexibilidad y la adaptación a los procesos y no, como ocurre ahora, los servicios y procesos a la estructura. Al mismo tiempo, es necesario encontrar formas de organización que hagan posible la asunción de responsabilidades por parte de directivos y el logro de resultados.

El desarrollo de estructuras más eficaces ha de tener en cuenta algunos parámetros de diseño: