Una hoja de comprobación (también llamada “de verificación”, “de control” o “de chequeo”) es un impreso con formato de tabla o diagrama, destinado a registrar datos relativos a la ocurrencia de determinados sucesos, mediante un método sencillo
Los pasos para elaborar una hoja de verificación son:
1. Determinar el objetivo
Precisándolo de manera clara e inequívoca: verificar la distribución de un proceso, revisar defectos y/o errores, contar la frecuencia en la ocurrencia incidencias…
2. Definir el modo en que se llevará a cabo el registro
En este paso se establece quién efectuará el registro, cómo y dónde, si se registrarán todas las ocurrencias o se realizará un muestreo,…
3. Diseñar la hoja de comprobación
La hoja de comprobación ha de permitir que el registro de datos sea sencillo, que la situación registrada pueda entenderse con inmediatez y que los datos no presenten dificultad para ser procesados.
4. Tomar datos
Una vez diseñada la hoja de comprobación se procede a iniciar la toma de datos.






















