Antes de definir qué es la calidad democrática, hemos de situarnos en el contexto de que la democracia ha pasado de ser un sistema minoritario a extenderse en gran parte del mundo, de forma que nunca antes en tantos países se había establecido esta forma de gobierno.

Siendo indiscutible su avance cuantitativo, cabe preguntarse por los tipos de democracia o, más concretamente, sobre su grado de desarrollo, asumiendo la realidad de que este será distinto en cada país. Esto lleva a cuestionar sobre la calidad de la democracia, es decir, sobre qué características hacen a ésta ser poseedora de atributos de calidad.

A tal efecto, una aproximación clarificadora sobre la calidad democrática es la que expone Leonardo Morlino. Para este autor una democracia de calidad es: “… aquella que presenta una estructura institucional estable que hace posible la libertad e igualdad de los ciudadanos mediante el funcionamiento legítimo y correcto de sus instituciones y mecanismos[1].

De este modo, Morlino[2] indica los requerimientos mínimos de la democracia: sufragio universal (masculino y femenino); elecciones libres, competitivas, recurrentes y correctas; más de un partido y múltiples fuentes de información.

Desde ese punto de partida establece las dimensiones que permitirían verificar que se han alcanzado los dos objetivos fundamentales de la democracia: la libertad y la igualdad.

Dimensiones de la Calidad Democrática

Para ello, utiliza un paralelismo con el control de la calidad en entornos industriales, donde aquella es evaluada en una triple vertiente:

  • Calidad de los procesos de producción.
  • Del producto.
  • Del resultado en términos de satisfacción del cliente.

Tres tipos de calidades que pueden caracterizarse como calidad en los procedimientos, calidad en el contenido y calidad en los resultados, que tendrán su paralelismo, en cuanto a calidad democrática, en también tres aspectos:

  • Primero, en los procedimientos normativos, que hagan posible un proceso de toma de decisiones y de control democráticos.
  • Segundo, de la democracia en cuanto al contenido, en función del grado en que  quienes viven en ella reciben una medida superior de libertad e igualdad política, social y económica.
  • Finalmente, de la calidad de la democracia según la satisfacción de la ciudadanía, esto es, la calidad en el resultado.

Así, la calidad democrática estaría conformada por un conjunto de propiedades, agrupadas en tres dimensiones.

calidad democrática
Paralelismo entre calidad industrial y calidad democrática

DIMENSIÓN DE LOS PROCEDIMIENTOS

Esta dimensión se refiere a los criterios que, fundamentalmente, se relacionan con el cumplimiento normativo y procedimental, representando el grado de respeto a las reglas.

  • Estado de Derecho.
  • Rendición de cuentas.

DIMENSIÓN DE LOS CONTENIDOS

  • Pleno respeto a los derechos y a las libertades.
  • Igualdad, tanto política como social y económica.

DIMENSIÓN DE LOS RESULTADOS

  • Respuesta a las demandas ciudadanas, es decir, responsividad.

A su vez, Gil Calvo[3] añade a esta dimensión un segundo elemento:

  • Legitimidad, como percepción ciudadana de confianza y satisfacción con la democracia.
Dimensiones de la Calidad Democrática
Dimensiones de la Calidad Democrática


Notas

[1] Morlino, L: “Calidad de la democracia notas para su discusión”.  Ponencia del Congreso Anual de Ciencia Política Sociedad italiana 2003. Trento: Sociedad Italiana.

[2] Morlino, L: “¿Democracia sin Calidad?”, cap. 7 de Democracia y democratizaciones, pp. 184-210. CIS, Madrid, 2009.

[3] Gil Calvo, E: “Calidad Democrática: Enfoque teórico y posible medición”, en Calidad Democrática y Buen Gobierno, pp. 28-52. Agencia Estatal de Evaluación y Calidad (AEVAL). Madrid, 2010.

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