El Factor G es el término que se utiliza para denotar al factor de inteligencia general que influye en todas las capacidades cognitivas y predice el rendimiento de un individuo.

Podemos preguntarnos qué es la inteligencia y cómo puede estimarse, de manera que estemos en condiciones de establecer hipótesis sobre diferencias entre los individuos en cuanto a su capacidad intelectual.

Si nos situamos en el ámbito de la gestión de las personas, la medición de la inteligencia es especialmente útil cuando tratamos de discernir qué individuos, de entre un grupo, poseen más capacidad para abordar con éxito las ocupaciones con demandas intelectuales complejas.

Desde hace más de un siglo, la Psicología ha tratado de establecer un método de evaluación de la inteligencia que proporcionara una medida única.

Los primeros intentos de medir la inteligencia tuvieron lugar en la segunda mitad del siglo XIX. Pero uno de los que más contribuyeron al progreso de la medición de la inteligencia fue un médico de París, Alfred Binet, que en 1905 construyo una escala para expresar la inteligencia en términos cuantitativos.     

Binet y Simon desarrollaron lo que puede considerarse la primera prueba de inteligencia. Esta consistía en un variado conjunto de elementos, tales como nombrar objetos, comparar elementos, definir palabras, dibujar imágenes o completar y construir oraciones.

En sus estudios, encontraron que existían correlaciones positivas entre las puntuaciones en distintas habilidades básicas, de manera que quienes puntuaban correctamente en un ítem, tenían más probabilidad de obtener puntuaciones correctas en otros elementos. Ello a pesar de que las preguntas en sí eran muy diferentes.

Partiendo de estos resultados, el psicólogo Charles Spearman formuló la hipótesis de la existencia de un único factor subyacente que afectaría al rendimiento en tareas cognitivas aparentemente no relacionadas, como la lectura, la memorización o la aritmética.

Factor G de Inteligencia General

Spearman utilizó el análisis factorial [1] para examinar algunas pruebas de aptitud mental utilizadas en la determinación del Cociente Intelectual. Observó que las puntuaciones en estas pruebas eran notablemente similares. Es decir, quienes alcanzaron un buen resultado en una prueba cognitiva, tendían a obtener buenos resultados en otras. Y, paralelamente, aquellas personas que puntuaban bajo en una prueba, tenían más probabilidad de obtener malos resultados en otras.

Con esos resultados, concluyó que la inteligencia consiste en una capacidad cognitiva general que puede expresarse numéricamente. A esta capacidad general Spearman la denominó inteligencia general, o factor g. Así, todas las tareas de las pruebas de inteligencia, ya sean relacionadas con habilidades verbales o matemáticas, están influidas por este factor g subyacente.

Spearman describió este factor g como un proceso de «deducción de relaciones y correlaciones»; es decir, de ejecución de tareas abstractas que consisten en hacer observaciones, extraer de ellas unos principios o reglas y aplicarlos.

En esa línea, propuso utilizar test con alta saturación en el factor g, sustituyendo así la utilización de la amplia variedad de elementos presentes en otras pruebas.  

Test para Evaluar el Factor G

Son variados los test que utilizan esta formulación, estando constituidos por elementos de forma y contenido similar. En el caso, por ejemplo, del «Test de Matrices Progresivas» de Raven, el individuo se enfrenta a unos esquemas que ha de completar tras observar las relaciones entre sus elementos. Todos ellos poseen el mismo principio, pero varían en dificultad, presentándose esta en orden ascendente a lo largo de la prueba.

La misma idea está en la elaboración de test como las series de «Dominó» (D-48 y D-70); el B-53, de Bonnardel, y el Factor g-R. Test de Inteligencia No Verbal, de Cattell.

Factor G y Selección de Personal

La investigación en selección de personal evidencia la relación positiva entre puntuaciones altas en factor g y el rendimiento en el trabajo.

Más concretamente, el factor g es especialmente importante en aquellas ocupaciones de nivel superior y, en general, en aquellas que requieren procesar información compleja.

Aprendizaje


A mayor complejidad de las tareas, el factor g de inteligencia general se hace más necesario.

Factor G, Factores de Grupo y Factores Específicos

La teoría de Spearman se denominó “de los dos factores” ya que, además del factor general de inteligencia, postuló que existen otros específicos de una sola actividad intelectual.

Más adelante, reconoció la existencia de factores intermedios (factores de grupo). Estos incluyen aptitudes amplias, como las aritméticas, las mecánicas y las lingüísticas.

Tendríamos así tres niveles de aptitudes:

  • Uno general, el factor g
  • El segundo, constituido por los factores de grupo.
  • Finalmente, un tercer nivel de factores específicos.

Este enfoque de factores múltiples fue adoptado por numerosos autores, basándose en el análisis factorial. Las aptitudes identificadas son de diversa índole.

Pueden ser relativamente amplias, es decir, intervenir un gran número de tareas. O, por el contrario, muy específicas. Las aptitudes de amplio alcance no son muy numerosas.

Algunas Aptitudes de amplio Alcance

En primer lugar, citar la aptitud verbal, que interviene en el éxito de todas las tareas o actividades que supongan el manejo de palabras o frases.

Por su parte, la aptitud espacial, que desempeña un papel en la ejecución de trabajos que requieren una precisa percepción de los objetos en el espacio y la capacidad de interpretar representaciones planas de objetos tridimensionales. O la aptitud numérica, que se refiere al manejo de números y a la facilidad de efectuar operaciones con ellos.

También se han identificado numerosas aptitudes especializadas, como el dominio del vocabulario, la comprensión de un texto escrito, la ejecución de instrucciones presentadas oralmente, la fluidez de asociaciones verbales, e incluso el manejo de símbolos.


Aptitudes Mentales Primarias

Thurstone propuso un grupo de factores de segundo nivel (aptitudes primarias). De este grupo, han sido confirmados los siguientes:

  • Comprensión verbal.
  • Fluidez verbal.
  • Aptitud numérica.
  • Aptitud espacial.
  • Memoria asociativa.
  • Rapidez perceptiva.
  • Inducción, o razonamiento general.

Factor G y Jerarquía

Las investigaciones realizadas para responder a la cuestión de cuáles son las relaciones entre las diversas aptitudes, son bastantes numerosas.

En tal sentido, existen diversas posturas al respecto, destacando la perspectiva que considera que el conjunto de aptitudes posee una estructura jerárquica. Este fue el planteamiento de Vernon.

Así, en el vértice, se situaría la aptitud general, o factor g, que influye en todas las tareas.

Esta aptitud general puede representar aproximadamente el 50% de la varianza en el rendimiento en pruebas de coeficiente intelectual (CI). Y es un factor determinante del éxito en las tareas que implican una actividad cognitiva compleja. Está constituida, especialmente, por la capacidad para separar los aspectos pertinentes de la situación, de una tarea o de datos observados, y de identificar las relaciones que existen entre esos aspectos significativos.

En el segundo nivel, estarían dos grandes factores de grupo: el Verbal-Educativo y el Práctico-Mecánico.

Ambos se subdividen en subfactores:

  • Verbales y numéricos, para el factor verbal-educativo.
  • Subfactores espaciales, manuales y de información mecánica, en el caso del Práctico-Mecánico.
Factor G y Jerarquía de los Factores - Vernon
Factor g y Jerarquía de Factores – Vernon

Finalmente, en el tercer nivel se encontrarían los factores específicos, que representan las habilidades más especializadas.

Tipos de Test de Aptitud

En la práctica, esto significa que existen tres tipos de test de aptitud, según traten de medir:

  • El funcionamiento cognitivo neto, es decir, tan independientemente como sea posible de las demás aptitudes.
  • Una o varias de las aptitudes fundamentales.
  • Una o varias aptitudes específicas.

La Teoría Cattell-Horn-Carroll (CHC)

Ya más recientemente ha hecho aparición la teoría Cattell-Horn-Carroll (CHC). Hoy en día, es el modelo más aceptado, poseyendo un enorme apoyo empírico, e integrando los hallazgos sobre la estructura de la inteligencia.

En la práctica, supone una completa y dinámica taxonomía que permite clasificar las pruebas de inteligencia, rendimiento y neuropsicológicas.

Actualmente, es el pilar en el que se fundamenta la mayor parte de las revisiones de las baterías de inteligencia.


Nota

[1] La técnica estadística del análisis factorial permite reducir un amplio número de variables a un número inferior de factores. Extrae la varianza común máxima de todas las variables y las sitúa en una puntuación común.

Factor G de Inteligencia General(c)Aiteco Consultores, SL

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