La definición de objetivos es una actividad primordial en la gestión de las organizaciones. Un objetivo es el fin que se pretende alcanzar y hacia el que se dirigen los esfuerzos y recursos.

Objetivo no es lo mismo que política. Esta última tiene un carácter descriptivo, está definida al más alto nivel y se refiere a un conjunto de directrices e instrucciones generales. La perspectiva temporal es dilatada, pudiendo abarcar varios años.

Los objetivos, por el contrario, están expresados de un modo muy concreto (generalmente en cifras). La definición de objetivos se realiza en distintos niveles organizativos y su duración es considerablemente más limitada. Los objetivos son un reflejo de las políticas de las que dimanan.

Cómo llevar a cabo la definición de objetivos

La correcta definición de objetivos ha de atender a cietos criterios. Así, los objetivos deben:

Ser mensurables

En primer lugar, los objetivos han de ser susceptibles de ser cuantificados. Han de establecerse entonces cifras concretas, de manera que no pueda haber duda sobre su alcance o su no – cumplimiento. Esta forma de hacer permite, además, que puedan ser comunicados con precisión. Por ejemplo, una definición de objetivos tal como: «reducir el tiempo de entrega del producto», no constituye un objetivo en sí mismo. Más bien es una declaración de intenciones. Sin embargo, la formulación: «reducir el tiempo medio de entrega del producto a 48 horas, sin sobrepasar en ningún caso las 72 horas, durante el año 2020», sí constituye ya un objetivo bien expresado.

Incluir una dimensión temporal

Debe especificarse un plazo temporal para la consecución del objetivo.

Tener en cuenta los resultados globales

Tienen que tomar en consideración los objetivos de otras actividades y departamentos relacionados.

Ser económicos

Evidentemente, sus beneficios han de ser mayores que los costes de su implantación.

Ser realistas

En el sentido de que deben ser alcanzables. Si no lo son, se corre el riesgo de fracasar y producir frustración que dificultará el logro de posteriores objetivos.

Relacionar los medios necesarios

Al llevar a cabo la definición de objetivos, hay que realizar un análisis riguroso. Y, también, definir los medios y recursos que serán necesarios para el cumplimiento de los objetivos.

Inteligibles

Han de expresarse en términos claros y concisos, de manera que sean comprendidos sin lugar a dudas.

Aprendizaje


La participación en la formulación de los objetivos favorece el compromiso con ellos y, por ende, la motivación para alcanzarlos.

Negociados

Por otra parte, es conveniente implicar en el proceso de definición de objetivos a las personas que estarán relacionadas con su cumplimiento, de esta manera será más factible conseguir el compromiso con su consecución y se incrementará su motivación.


Objetivos formulados cualitativamente

Preparar un manual de control de calidad para los mandos intermedios.

Objetivos operativos y mensurables

Lograr que el 85% de los jefes de equipo conozcan y apliquen 8 de los 10 puntos clave del control de calidad, teniendo como límite el 20 de septiembre de 2020.

Reducir el absentismo en 2020.

Reducir el absentismo total en un 5%, con relación al año 2019, durante el ejercicio de 2020.

Mejorar la satisfacción del cliente en el taller de revisiones de vehículos.

Obtener una valoración media de 9 sobre 10 en la encuesta de satisfacción del cliente, para el taller de revisiones de vehículos.


Metodología SMART

En la Teoría de Establecimiento de Metas el Dr. Edwin Locke expuso la relación entre motivación y el establecimiento de objetivos. Según su planteamiento las personas se motivan en el trabajo cuando se les proporciona objetivos claros y específicos, al tiempo que se les facilita retroalimentación sobre su desempeño.

En síntesis, las metas específicas y desafiantes son más motivacionales que las fáciles y ambiguas.

Locke y Latham [1]  desarrollaron cinco principios para establecer objetivos de forma eficaz. Le denominaron SMART.

Metodología SMART para el Establecimiento de Objetivos

S (Específicos)

Un objetivo ambiguo da lugar a confusiones. Es lo contrario de específico. Un objetivo formulado en términos de “hacerlo lo mejor posible”, “alcanzar los mejores resultados” o “reducir los impagados” no informa sobre qué se quiere en general. La meta sería difusa, dando lugar a que cada persona entendiera cosas diferentes. Tampoco da pistas sobre qué hacer.

Aprendizaje


Los objetivos específicos impulsan la motivación y el rendimiento al señalar con precisión qué se quiere alcanzar.

Un objetivo expresado como “Reducir el porcentaje del importe en primas de caída de cartera”, es demasiado genérico para direccionar correctamente el esfuerzo. Tampoco se podría saber cuándo se alcanza el objetivo; si en una reducción del 1%, o del 50%.

Su reformulación en términos específicos puede ser la siguiente: “Reducir el porcentaje del importe en primas de caída de cartera de riesgo en un 15%, respecto al ejercicio anterior”.

De esta manera se puede comprender la tarea en cuestión y medir los resultados, para dilucidar si se ha tenido éxito.

M (Mensurables)

Susceptibles de ser medidos. De este modo es posible proporcionar retroalimentación sobre el avance y conocer si se logra el objetivo y cuándo. Un objetivo es mensurable si se le asocia un indicador en términos inequívocos.

Por ejemplo, aumentar las ventas un 12% respecto al año anterior, tiene asociado el indicador “Porcentaje de Incremento de Ventas”. Este indicador puede ser, por ejemplo, mensualizado. De esta forma, se conocerá el grado de avance mes a mes.

(A) Alcanzables

Deben suponer un reto, pero pueden de ser alcanzados. Es necesario, por lo tanto, reflexionar sobre el grado en que los objetivos pueden lograrse. En la definición de objetivos hay que evitar fijar metas imposibles o de baja probabilidad de logro.

Recomendación


Establezca objetivos desafiantes, pero que puedan ser alcanzados. Piense que las metas, percibidas como retos motivan, pero aquellas que se perciben como imposibles, desmovilizan. Además, es más probable que reduzcan las expectativas de autoeficacia, haciendo que las personas no se sientan capaces.

Si se trata de fijar un objetivo para usted mismo, asegúrese de que verdaderamente pueda alcanzarlo. Sea realista.

(R) Relevantes

Han de estar en línea con los objetivos de la organización. Desde la estrategia, hasta los objetivos de la unidad de negocio y del departamento.

Por consiguiente, considere que hay una jerarquía de objetivos a la deben estas supeditadas las metas que establezca.

Definición de Objetivos y Jerarquía
Ejemplo de Jerarquía de Definición de Objetivos

 (T) Temporizados

Tener un horizonte temporal. Es decir, un plazo bien definido para su consecución. Los objetivos han de poseer un horizonte temporal para su consecución bien definido, que ha de ser realista.

El plazo puede estar subdivido en periodos más cortos, lo que hará posible la revisión periódica del estado del objetivo. Además, así pueden asociarse recompensas parciales para el caso de objetivos que implican alta complejidad.


Nota

[1] Locke, E. A., & Latham, G. P: A theory of goal setting and task performance. Englewood Cliffs, NJ, US: Prentice-Hall, Inc. 1990.

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