El uso de imágenes en PowerPoint puede facilitar el aprendizaje de forma muy significativa. Sin embargo, todos hemos asistido a conferencias y charlas en las que estas se utilizan poco o, sencillamente, de forma errónea.

El efecto de superioridad de la imagen ha sido ampliamente documentado (Nelson et al, 1976 [1]; Mayer, 2005a [2]), y es fundamento del Principio Multimedia, formulado por Mayer. Dicho principio establece que las personas aprendemos mejor cuando se combinan palabras e imágenes, que cuando se utilizan solamente palabras.

Este efecto tiene fuertes implicaciones en el diseño de material multimedia y, consiguientemente, en la elaboración de diapositivas con imágenes en PowerPoint, Keynote o cualquier otro software utilizado como apoyo en charlas, conferencias o cursos.

Bien utilizado es un potente recurso que nos ayudará a tener éxito en este tipo de intervenciones públicas, evitando la “muerte por PowerPoint”.

Por qué la Imagen es Superior

La explicación sobre la superioridad de la imagen nos la da John Medina [3]: “La visión vence a todos los demás sentidos”. Y es que, según este autor, “Somos increíbles para recordar imágenes. Escuche información y, tres días después, recordará el 10%. Agrega una foto y recordarás el 65%”.

De ahí que las presentaciones compuestas predominantemente por palabras sean terriblemente ineficaces. Aprendemos mucho mejor mediante imágenes que, además, son más recordadas a lo largo del tiempo.

La eficacia para el aprendizaje de la combinación de imágenes y texto viene dada por la forma en que nuestro cerebro procesa la información. El tratamiento de la información se efectúa de forma dual. Esto es, de un lado se procesa el contenido visual y por otra, el material verbal, entendiendo por este tanto el que se presenta de forma sonora, como escrita (el texto de una diapositiva, por ejemplo).

Cada canal tiene una capacidad limitada para procesar información por lo que, si combinamos ambos, la capacidad total resultante será mayor. Esto puede lograrse utilizando adecuadamente las imágenes en PowerPoint en concurso con las palabras.

Pero, ¿quiere esto decir que la simple intercalación de imágenes dará buenos resultados? En esto debemos ser cuidadosos. Porque no se trata de añadir imágenes sin más, para decorar o animar las diapositivas. En síntesis, las imágenes deben ser explicativas y estar relacionadas con los conceptos presentados.

Utilizando las Imágenes en PowerPoint

Los diseños y esquemas por defecto que nos ofrecen aplicaciones como PowerPoint se prestan a elaborar diapositivas con texto dispuesto en temas y subtemas y organizado con viñetas. Esto puede ser útil para recordar bien lo que tenemos que decir, nos aporta la seguridad de que no olvidaremos ningún punto importante de nuestra intervención.

En ese empeño, incluso puede suceder que nos giremos hacia la pantalla de proyección y leamos el contenido de la diapositiva, impidiendo así una comunicación fluida con el auditorio, que está allí (no lo olvide) para atender a nuestra intervención, no para visionar una sucesión de diapositivas.

Pero esta no es la forma correcta de actuar y, en realidad, lo sabemos porque hemos asistido a conferencias o cursos en las que el ponente ha actuado así. Y, entonces, probablemente hemos pensado que hubiera bastado con disponer de la presentación; si la intervención consiste en la lectura del texto, bien podemos leerlo nosotros, sin intermediarios.

Imagen en PowerPoint incorrecta
Figura 1

Un ejemplo es la diapositiva anterior, cargada de texto para explicar, precisamente, como hacer la lectura de los gráficos de control. Lo normal ante este tipo de presentación es que el ponente la utilice como guía para la explicación. Incluso es muy posible que no resista la tentación de leer literalmente el contenido, girándose y dando la espalda al auditorio.

Imágenes en PowerPoint: con Palabras, mejor que solo Palabras

Si atendemos al principio multimedia, la combinación imagen-palabras genera mejor aprendizaje, la figura 1 es inadecuada. Presenta solo texto, olvidando la imagen.

Sin embargo, es más efectivo combinar la imagen gráfica con la explicación que, en este caso, puede ser narrada por el ponente.

Mejor alternativa es, por tanto, añadir imágenes, como en el ejemplo de la figura 2. Pero aun así, la sobrecarga permanece, tanto del canal visual como del verbal. Máxime si leemos en voz alta los textos mientras los presentamos visualmente al mismo tiempo.

imagen en PowerPoint
Figura 2

Así, al diseñar una presentación, debemos considerar que la combinación narración oral – imagen tiene efectos superiores a la exposición conjunta de narración oral – texto. Ello se debe a que, tanto la narración oral como el texto escrito, comparten el mismo canal de procesamiento.

La figura 3 es más correcta si se presenta junto con la explicación oral, ya que la narración junto a la imagen es mejor que la combinación narración – texto – imagen.

principio multimedia
Figura 3

Esto se debe al principio de modalidad, según el cual aprendemos mejor de una presentación con imágenes cuando, en lugar de texto, las palabras se presentan en forma de narración oral.

Además, en este caso reducimos la sobrecarga al tratar un concepto por diapositiva.

Aprendizaje


Las presentaciones con mucho texto son más ineficaces que las basadas sólo la narración.

Imágenes Significativas

Un hábito común es el acompañamiento con imágenes en PowerPoint que “adornan”, o que aportan información no esencial, en lugar de explicar el texto.

Así, la inclusión de información no esencial, a menudo diseñada con el fin de estimular el interés de la audiencia, lo que hace es desviar la atención hacia contenido que no es significativo para el aprendizaje, a costa de la información que sí es importante.

Uso incorrecto de Imagen en PowerPoint
Figura 4. Uso incorrecto de imagen que no añade valor

La figura 4, sobre costes de calidad y de no calidad, presenta un ejemplo inadecuado del uso de la imagen. Esta no aporta nada a la explicación de los costes de calidad.

Presentar Imágenes y Palabras en Contigüidad

Una presentación es más eficaz cuando se respeta el principio de contigüidad, en su doble vertiente: espacial y temporal.

Contigüidad Espacial

Las personas aprenden mejor cuando las palabras y las imágenes se presentan de forma cercana, no muy lejos unas de otras.

Esto es así porque la cercanía de las palabras y las imágenes reduce el esfuerzo de buscar unas y otras, siendo más probable que las personas las mantengan en la memoria de trabajo al mismo tiempo.

Imágenes en PowerPoint y Principio de Contigüidad
Figura 5 (a-b)

Las figuras anteriores (relacionadas con el concepto de calidad de servicio) presentan versiones distintas del mismo gráfico. En la primera, se transgrede el principio de contigüidad espacial al desconectar las etiquetas de las áreas a las que se refieren. Las personas tratarán de establecer las relaciones significativas entre palabras y gráfico, pero tendrán menos capacidad para organizar e integrar el material.

La segunda, permite establecer esas relaciones de un modo inmediato, facilitando el trabajo de la memoria de trabajo y facilitando, entonces, el aprendizaje.

Recomendación


Presente el texto, con información sobre las imágenes, cerca de estas.

Contigüidad Temporal

Aprendemos mejor cuando las palabras y las imágenes correspondientes se presentan de forma simultánea, no secuencialmente.

Así, los gráficos y sus correspondientes explicaciones, narradas o escritas, se han de presentar al mismo tiempo. Si se presentan separadas temporalmente, el individuo necesita aplicar un esfuerzo adicional para coordinar ambas fuentes de información, empleando más intensamente la memoria de trabajo, lo que resulta en un aumento de la carga cognitiva.

Imágenes en PowerPoint: Puntos Finales

Las imágenes son especialmente útiles cuando la dificultad del contenido implica una alta carga cognitiva intrínseca. Es decir, cuando la naturaleza de los conceptos es tal que dificulta o impide el procesamiento de la información. También, si se pretende ilustrar la relación entre varios elementos.

En definitiva, el uso de imágenes en PowerPoint favorece el aprendizaje cuando estimulan el procesamiento cognitivo mediante una fuerte conexión con el texto que se presenta al lado, o la narración oral.

Y, al contrario, cuando esta conexión es débil el efecto sobre el aprendizaje es negativo, al introducir elementos distractores que suponen esfuerzos superfluos para procesar información no relevante (carga cognitiva externa).

Sin embargo, no es esto lo que generalmente vemos (y hacemos) en las presentaciones. No tendemos a explotar este principio multimedia. Más bien al contrario, utilizamos imágenes que en realidad no son tales, sino la repetición de un texto de forma visual, o estímulos distractores que no añaden valor explicativo.


Notas

[1] Nelson, D.L.; Reed, U.S.; Walling, J.R. (1976). «Pictorial superiority effect«. Journal of Experimental Psychology: Human Learning & Memory. 2 (5): 523–528.

[2] Mayer, R. E. (2005a). Cognitive theory of multimedia learning. En R. E. Mayer (Ed.), The Cambridge handbook of multimedia learning (pp. 31-48). New York: Cambridge University Press.

[3] Medina, J. (2011). Exprime tus neuronas. 12 reglas básicas para ejercitar nuestra mente. Gestión 2000.

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