Como se ha puntualizado en otro artículo, ejercer autocontrol sobre las propias emociones y conductas, cuando uno se enfrenta a una situación de conflicto, es fundamental para manejarla.
No pretendemos decirle solamente lo importante que es controlarse sino, además, sugerirle algunos mecanismos que podrá aplicar para que su comportamiento no exceda los límites de su propio dominio.
El enfoque para ejercer el autocontrol en situaciones conflictivas ha sido aplicado en la práctica clínica con notable éxito. Está basado en el método de Inoculación al Estrés, formulado por Meichenbaum y Jaremko [1].
Se trata de afrontar la situación de forma correcta, aplicando un conjunto de habilidades que le permitan reducir la activación de su organismo. Es decir, el factor fisiológico. También se presenta un mecanismo de tipo cognitivo, las autoinstrucciones, que le ayudarán a mantenerse bajo control. Finalmente, se sugiere cómo desarrollar la reflexión, una vez que el contacto con el cliente ha finalizado.
Evidentemente, todo ello le será útil no solo en situaciones profesionales, sino en cualquier otra donde medie la respuesta de estrés. Le recomendamos que, como contenido complementario, consulte nuestro artículo sobre el afrontamiento de la respuesta de estrés, basado en la misma metodología.
Secuencia para Ejercer el Autocontrol
En la figura siguiente puede apreciar el flujo de elementos que harán posible mantener el control en situaciones de estrés. Este enfoque también es utilizado para el control de la ira.
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