¿Silencio y comunicación? Parece una paradoja, pero nada más lejos de la realidad. El silencio puede ser utilizado como una poderosa herramienta de comunicación.

Comunicación no es solo lo que uno dice; es también lo que hace y los demás observan. Asimismo, es lo que no se hace y lo que no se dice. Y es el silencio.

Al respecto, traigamos a colación el primer axioma de la comunicación de Paul Watzlawick: “No es posible la no comunicación”. Comunicamos con las palabras, con el aspecto y la forma de vestir. Con el tono de voz, gestos, postura y expresiones faciales; con todos los elementos que componen la comunicación no verbal, de la que el silencio forma parte. Callamos ante otra persona, y comunicamos.

Silencio y comunicación; no como una acción, o no-acción, aislada, ya que se interpretará en función de los comportamientos que lo acompañan. Así, su función comunicativa, su significado, dependerá de la expresión no verbal que concurra y del contexto en que se produce el proceso de comunicación.

Significados del Silencio

De lo anterior se deduce que, en una conversación, el silencio no es simplemente la ausencia de palabras; las sustituye y transmite significado.

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Una persona atribuye un significado al silencio de otra porque asume que se está produciendo el proceso del pensamiento.

Pero puede transmitir significados diferentes, positivos o negativos.  Por ejemplo:

  • Demostrar atención, creando así un mejor clima para la comunicación.
  • Desinterés en tratar el tema de conversación.
  • Mostrar que se está preparando la respuesta que se dará a continuación.
  • Evitar la discusión sobre un asunto controvertido.
  • No estar seguro de lo que quiere decir el interlocutor.
  • Trasladar que se está de acuerdo con el punto de vista expuesto por la otra persona.
  • O que se está en desacuerdo.
  • Irritación o frustración.
  • No saber qué decir.

La lista puede ser mucho más amplia. Lo que es evidente es que hay una gran variedad de significados atribuibles al silencio.

Silencio y Comunicación: Diferencias Culturales

Silencio y comunicación tienen significados distintos al considerar la perspectiva sociocultural. Al silencio se le concede un valor positivo o negativo según cada cultura. Las orientales estiman el silencio, lo consideran aceptable y deseable; frente a las occidentales, donde es valorado generalmente como desagradable.

En occidente, si bien con diferencias entre algunas sociedades, se prefiere evitar el silencio durante la conversación. Se tiende a llenar el vacío conversacional. Recuerde esa frase habitual cuando, en un grupo, se produce el silencio: “ha pasado un ángel”.

La incomodidad que provoca el silencio puede acentuarse si va acompañado de contacto visual, hasta el punto de que tendemos a escapar del silencio ocupando su espacio hablando.

Muy probablemente conocerá esa sensación de presión ante un silencio, y cómo en esas ocasiones ha tendido a hablar. Incluso a decir algo sobre usted misma que, normalmente, no revelaría.

En otras culturas, las personas no se sienten presionadas para hablar cuando se produce el silencio. Éste es aceptado como normal.

En las culturas china y japonesa, tiene connotaciones positivas. Cultivan la práctica del silencio, en contraste con la cultura occidental, donde se pone énfasis en la comunicación verbal.

Un ejemplo elocuente lo aporta Haru Yamada[1]. En su estudio encontró que, en las reuniones de negocios, los japoneses se sentían cómodos con silencios de 8’2 segundos; mientras los estadounidenses reducían ese intervalo a la mitad.

Es decir, los japoneses toleran un silencio considerablemente más amplio. Silencio que les permite escuchar y pensar sobre el mejor modo de responder.

Recomendación


Sea prudente. Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras. El silencio puede ser un gran aliado cuando se comunica con una persona o con un grupo.

Cómo Utilizar el Silencio

Como hemos visto, silencio y comunicación no es un oxímoron; no tienen significados opuestos. El silencio puede ser utilizado conscientemente para mejorar el proceso comunicativo y, también, para conseguir objetivos. Veamos algunos ejemplos.

Escuchar y mejorar la comunicación

No es posible hablar y escuchar al mismo tiempo. Durante una conversación, el silencio le permite llevar a cabo una escucha atenta. Traslada, con el lenguaje no verbal apropiado, interés por la otra persona y respeto por su discurso. Con él, se transmite un mensaje positivo que ayuda a mejorar el clima comunicacional.

Comprender correctamente el mensaje

El silencio permite la reflexión. Mediante el silencio en la comunicación interpersonal podemos asegurarnos de haber entendido el mensaje. También nos concede un tiempo para explorar nuestras emociones y ajustar una respuesta adecuada.

Estimular la respuesta de los demás

Haga la prueba. Manténgase en silencio durante 10-15 segundos. Lo más seguro es que la otra persona (o alguien del grupo al que se está dirigiendo) comience a hablar.

El silencio nos suele resultar incómodo y nos estimula a romperlo. Esto puede ser empleado en situaciones muy diversas. Durante una negociación, al llevar a cabo una entrevista, o ante una venta o un cliente del que necesita obtener más información.

Por otra parte, ante un silencio piense que su responsabilidad no es eliminarlo. Permita que otros hablen. En muchas ocasiones es la actitud más inteligente.

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Es mejor que le pregunten por qué no ha hablado, a que le interroguen sobre por qué lo ha hecho.

Reducir la probabilidad de conflicto

Ante una situación tensa, no responder inmediatamente le puede evitar profundizar en el conflicto. Darse tiempo para controlar sus emociones es vital para impedir un comportamiento inadecuado. Al mismo tiempo, mientras calla, la otra persona habla, descargando el tono emocional.

Ejercer el liderazgo

Silencio y comunicación al actuar como líder. Con sus colaboradores puede aplicar el silencio para varios fines.

  • Estimular a que se expresen, compartiendo con usted sus ideas e inquietudes.
  • Explorar las emociones y opiniones sobre un tema controvertido o un proyecto. Saber qué piensan los demás es básico en para ejercer un como un líder eficaz.
  • Poner énfasis en un punto importante. El silencio permite ser escuchado con más interés.

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Utilice las pausas y el silencio cuando quiera poner de relieve algo importante. El silencia crea cierta tensión y atrae el interés de los demás.

Mejorar la capacidad de negociación

El silencio puede ser un buen aliado mientras negocia. No debe apresurarse en mostrar su posición respecto a una negociación o a un aspecto de ella. La tendencia a rellenar el “vacío” del silencio puede hacerle cometer errores o revelar información inapropiada para la situación o en el momento menos oportuno, concediendo ventaja a la otra parte.

Una persona buena negociadora sabe presentar su posición en el mejor momento. Es capaz, no solo de exponer sus puntos de vista, sino también de escuchar y usar el poder de la pausa.

Hacer más eficaz una presentación pública

Las pausas y silencios son fundamentales para captar la atención y controlar el ritmo del discurso.

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En una presentación en público las pausas no han de ser muy cortas, ya que deben percibirse como tales. Tampoco deben ser muy largas, ya que pueden pueden generar intranquilidad.

Una pausa supone un cambio en el curso de la exposición que llama automáticamente la atención. Los momentos más adecuados para realizar pausas son aquéllos en los que es más necesario que el auditorio preste atención:

  • Antes de empezar a hablar, y antes de la conclusión.
  • Antes de decir algo muy importante, para que el auditorio esté pendiente de qué vamos a decir.
  • Después de una interrupción, para que el público vuelva a esperar en silencio.

Nota

[1] Yamada, Haru (2015) Yappari, As I Thought: Listener Talk in Japanese Communication. Global Advances in Business and Communications Conference & Journal: Vol. 4: Iss. 1, Article 3.

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